China está intensificando su enfoque en la inteligencia artificial (IA) a través de un sistema educativo que prioriza la formación en tecnología y ciencia. Según investigadores del Instituto Paulson de Chicago, el 38% de los expertos en IA que desarrollan su carrera en Estados Unidos provienen de universidades chinas, lo que genera preocupación por la posibilidad de que China repatrie a sus investigadores para fortalecer su industria tecnológica.
Las universidades chinas, como la Tsinghua de Pekín y la Jiao Tong de Shanghái, son líderes en ciencia y tecnología. Estas instituciones producen una gran cantidad de talento, que en muchos casos, trabaja en Estados Unidos. China es consciente de que su competitividad global depende de su capacidad científica, y en la carrera por la supremacía en IA, avanza a gran velocidad. La IA es vista como una de las áreas clave para el futuro del país.
Para fortalecer aún más su posición, China ha lanzado un plan para convertirse en una “nación educativa fuerte” para 2035. Este plan se extiende desde las universidades hasta las escuelas primarias y secundarias, que comenzarán a incorporar la IA en su currículo. Las universidades también están adaptando sus programas para responder a las necesidades estratégicas del país, con la IA como una de las principales prioridades.
Además, empresas como DeepSeek, formadas por investigadores chinos de universidades de élite, ya están influyendo en la estrategia educativa. Esto refleja el compromiso de China por maximizar su potencial científico y tecnológico en un ámbito global altamente competitivo.