La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló al expresidente Enrique Peña Nieto como responsable de las amplias concesiones fiscales otorgadas a la FIFA para la celebración del Copa Mundial de la FIFA 2026 en México, acuerdos que —admitió— su administración solo ha logrado acotar parcialmente.
Durante su conferencia matutina de este lunes, Sheinbaum explicó que los beneficios fueron pactados en 2016, cuando México obtuvo la sede del Mundial, y que el actual Gobierno realizó “un ejercicio de contorsionismo” para reducir su alcance. “Se había firmado algo en 2016 para que se llevara a cabo el Mundial en México. Quedaban varios años de exención de impuestos; se redujo a un año y se acotó por parte de la Secretaría de Hacienda”, afirmó.
Blindajes jurídicos y alcance limitado
En paralelo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público detalló en un comunicado que la Garantía Gubernamental firmada durante el sexenio de Peña Nieto establece que los compromisos con la FIFA “seguirán siendo jurídicamente vinculantes, plenamente válidos y exigibles”, aun con cambios de gobierno o de marco legal.
Dicha Garantía exime del pago de impuestos federales y locales a la FIFA, sus subsidiarias, asociaciones miembro, proveedores, contratistas y terceros vinculados con la organización del torneo en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
Qué sí pudo modificar el Gobierno
Pese a los esfuerzos, Hacienda reconoce que el margen de maniobra es estrecho. El equipo técnico solo consiguió limitar la vigencia de los beneficios al ejercicio fiscal de 2026, año en que se disputa el torneo, cuando originalmente las exenciones se extendían hasta 2028. De esta manera, todas las actividades del Mundial en 2026 permanecen exentas.
“Actualmente, los beneficios solo aplican a los sujetos directamente involucrados en la organización y celebración de la Copa Mundial FIFA 2026, consistentes en la liberación de ciertas obligaciones formales y de pago previstas en las leyes fiscales”, precisó Hacienda, subrayando que los ajustes se lograron sin recurrir a tribunales.
Comparativo internacional
Entre los tres países sede —Estados Unidos, Canadá y México—, México es el único que concedió una exención completa y de alcance nacional. En Estados Unidos y Canadá, los acuerdos fiscales no son totales y se aplican de forma diferenciada a nivel federal, estatal y local.
La postura del Gobierno mexicano busca marcar distancia política con los compromisos heredados, aunque reconoce que los blindajes legales del acuerdo firmado hace una década condicionan la capacidad de revertirlos antes del Mundial.
