La NASA logró un hito sin precedentes en la historia de las comunicaciones espaciales al recibir información enviada desde una nave situada a 290 millones de millas de la Tierra, sin utilizar radio ni satélites tradicionales. El mensaje llegó a través de un rayo láser infrarrojo, una tecnología que podría transformar radicalmente la forma en que se transmiten datos desde el espacio profundo.
El logro forma parte de la misión Psyche, lanzada el 13 de octubre de 2023, y de su experimento de Comunicaciones Ópticas en Espacio Profundo (DSOC, por sus siglas en inglés). El récord más reciente se alcanzó el 29 de julio de 2024, cuando se logró una transmisión exitosa a una distancia nunca antes registrada para este tipo de tecnología.
Un rayo láser viajando millones de kilómetros con precisión extrema
A diferencia de las ondas de radio convencionales, el sistema emplea láseres de luz infrarroja cercana, capaces de transportar enormes volúmenes de información gracias a su alta frecuencia. Los datos son enviados desde estaciones terrestres hacia la nave espacial y viceversa, con una precisión extraordinaria.
El desafío técnico es monumental: apuntar un rayo láser a una nave que se desplaza a miles de kilómetros por hora, a una distancia equivalente a varias veces la separación entre la Tierra y el Sol. Para lograrlo, la NASA utilizó el telescopio Hale del Observatorio Palomar, en California, para recibir las señales provenientes del espacio, mientras que las transmisiones de subida se realizaron desde las instalaciones de Table Mountain, con una potencia de hasta 7 kilovatios.
Velocidades hasta 100 veces superiores a las actuales
Los resultados superaron ampliamente las expectativas. En las primeras etapas del experimento, cuando Psyche se encontraba a unos 33 millones de millas de la Tierra, se alcanzaron velocidades de transmisión de 267 megabits por segundo, comparables a una conexión doméstica de internet de alta velocidad.
Posteriormente, el 24 de junio de 2024, cuando la nave ya estaba a 240 millones de millas, el sistema mantuvo una tasa sostenida de 6.25 megabits por segundo, algo impensable con los sistemas de radio tradicionales a esa distancia.
Según la NASA, esta tecnología permite transmitir datos hasta 100 veces más rápido que las comunicaciones espaciales actuales, lo que abre la puerta a misiones más complejas y científicamente ambiciosas.
Videos, arte digital y datos clave desde el espacio profundo
Durante la primera fase del experimento, que concluyó el 29 de julio de 2024, se transmitieron casi 11 terabits de información. Entre los contenidos enviados se incluyeron videos en ultra alta definición, obras de arte digitales y datos de ingeniería esenciales para el monitoreo de la nave.
Este avance representa un paso crucial hacia futuras misiones tripuladas y robóticas a destinos lejanos como Marte, Júpiter o incluso más allá del sistema solar, donde la necesidad de comunicaciones rápidas y confiables será fundamental.
