Aunque la humanidad desapareciera por completo, la vida no se extinguiría. Científicos señalan que los tardígrados, también conocidos como osos de agua, serían los organismos con mayores probabilidades de sobrevivir incluso a catástrofes extremas.

Estos microanimales pueden resistir décadas sin agua ni alimento, temperaturas extremas, radiación, presiones intensas e incluso el vacío del espacio. Su secreto es la criptobiosis, un estado en el que prácticamente suspenden sus funciones vitales hasta que el entorno vuelve a ser favorable.

Estudios científicos concluyen que ni impactos de asteroides, supernovas cercanas o guerras nucleares acabarían con ellos. El verdadero fin de toda vida en la Tierra llegaría dentro de unos 5 mil millones de años, cuando el Sol se convierta en una gigante roja.

🌍 La conclusión es clara: el planeta puede existir sin nosotros, pero nosotros no sin él.

Por Editorial

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *