La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, advirtió que la posible imposición de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos a los países que suministren petróleo a Cuba podría detonar una crisis humanitaria de gran escala en la isla, con afectaciones directas a servicios esenciales como hospitales, suministro de alimentos y generación eléctrica.
Durante una conferencia de prensa en Tijuana, la mandataria señaló que este escenario debe evitarse mediante el respeto al derecho internacional y el diálogo diplomático, por lo que instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, a entablar comunicación con el Departamento de Estado estadounidense para conocer el alcance de la orden ejecutiva anunciada por el presidente Donald Trump.
Sheinbaum subrayó que el objetivo del gobierno mexicano es explorar vías que permitan brindar apoyo humanitario al pueblo cubano sin comprometer la economía nacional, particularmente ante el riesgo de represalias comerciales.
La jefa del Ejecutivo aclaró que este tema no fue abordado durante la llamada telefónica que sostuvo con Trump la mañana del jueves, la cual se centró exclusivamente en la relación bilateral entre México y Estados Unidos. La advertencia sobre Cuba, dijo, fue difundida posteriormente por el mandatario estadounidense.
En su mensaje, la presidenta reiteró que México mantiene como eje de su política exterior los principios de soberanía, no intervención y autodeterminación de los pueblos, y recordó que desde el inicio del embargo estadounidense a Cuba en 1962, el país ha sostenido una postura constante de solidaridad con la isla, independientemente del signo político de los gobiernos en turno.
Sheinbaum reconoció que México deberá evaluar cuidadosamente los alcances de la medida anunciada por Washington, con el fin de no poner en riesgo al país frente a posibles sanciones arancelarias, pero insistió en que se buscarán alternativas diplomáticas para continuar el apoyo humanitario, priorizando siempre el bienestar de la población cubana.
Finalmente, precisó que el respaldo energético de México a Cuba representa menos del uno por ciento de la producción total de Petróleos Mexicanos, y explicó que el suministro de combustibles resulta clave para garantizar servicios básicos como la operación de hospitales, sistemas de refrigeración y plantas de generación eléctrica, cuya interrupción tendría consecuencias directas sobre la vida de las personas.
