Un estudio científico advierte que el asteroide 2024 YR4, de hasta 90 metros de diámetro, tiene una probabilidad del 4% de impactar la Luna en diciembre de 2032. De ocurrir, el choque produciría un destello visible desde la Tierra, además de un prolongado resplandor infrarrojo que permitiría a los científicos analizar el evento como nunca antes.
Aunque el impacto sería el más energético jamás registrado por la humanidad, no representa riesgo alguno para la Tierra. Para la ciencia, el fenómeno significaría una oportunidad histórica para estudiar los efectos de una colisión de gran magnitud en el sistema Tierra-Luna.
El asteroide continúa bajo monitoreo por agencias espaciales.
