La discusión sobre la reforma laboral volvió a cobrar fuerza en el Senado de la República, luego de que comenzara a circular un predictamen que plantea cambios graduales en la jornada de trabajo en México. La iniciativa, impulsada por el gobierno federal, propone reducir la semana laboral de 48 a 40 horas; sin embargo, mantiene el esquema de seis días de trabajo, lo que ha generado inquietud entre diversos sectores.

De acuerdo con el documento en análisis, la reducción de la jornada no sería inmediata. El proyecto establece un periodo de transición que iniciaría en 2027 y concluiría en 2030, con una disminución progresiva de dos horas por año. Durante 2026 se conservaría el modelo actual, con jornadas de hasta 48 horas distribuidas en seis días laborales.

El dictamen subraya que la reducción de horas no podrá traducirse en recortes salariales ni en la pérdida de prestaciones laborales. No obstante, especialistas y legisladores de oposición han advertido que el texto no garantiza un aumento en los días de descanso, ya que se mantiene el criterio constitucional de otorgar únicamente un día de descanso por cada seis días trabajados.

Descanso semanal y horas extra, en el centro del debate

Uno de los puntos más controvertidos del proyecto es que no establece la obligatoriedad de dos días de descanso consecutivos. Esto permitiría que, aun con una jornada semanal de 40 horas, el tiempo laboral se distribuya en seis días, lo que en la práctica impediría generalizar los fines de semana completos.

En cuanto a las horas extraordinarias, el predictamen plantea un esquema que permite hasta 12 horas extra por semana, repartidas en un máximo de cuatro días, con un límite de cuatro horas adicionales por jornada. Las primeras horas se pagarían con un incremento del 100 por ciento, mientras que las que excedan ese límite tendrían un pago del 200 por ciento. El documento también prohíbe de manera absoluta las horas extra para menores de 18 años.

Desde la oposición, se ha señalado que esta estructura podría permitir compensar la reducción formal de la jornada con una mayor carga de horas extraordinarias. El dirigente de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, afirmó que el dictamen no modifica de fondo el modelo laboral vigente y calificó la propuesta como una simulación.

El periodo ordinario de sesiones inició el pasado 1 de febrero y se prevé que la iniciativa sea discutida en el Pleno del Senado en las próximas semanas. Mientras tanto, el alcance real de la reforma y su impacto en la vida laboral de millones de trabajadores continúa siendo uno de los temas centrales del debate público.

Por Editorial

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