El Gobierno británico analiza la posibilidad de promulgar una legislación que retire al exduque de York, Andrés Mountbatten-Windsor, de la línea de sucesión al trono, donde actualmente figura en octavo lugar, en medio de un escándalo que ha marcado su caída pública tras ser interrogado por más de diez horas en relación con su presunta vinculación con el caso de Jeffrey Epstein.
La medida, que requeriría una ley específica aprobada por el Parlamento y la conformidad de los países de la Commonwealth que reconocen al monarca británico como jefe de Estado, se impulsa tras la indignación pública generada porque, pese a haber perdido títulos y honores, Andrés aún conserva derechos hereditarios sobre la corona.
