Las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron una ofensiva aérea sin precedentes contra objetivos militares en territorio iraní, con al menos 200 aviones de combate atacando alrededor de 500 blancos en lo que se considera el mayor despliegue aéreo de Israel hasta ahora. La operación, que se llevó a cabo en coordinación con Estados Unidos, golpeó sistemas de defensa, plataformas de misiles y otras infraestructuras estratégicas en diferentes regiones de Irán.
