Investigaciones recientes sugieren que la forma en que dormimos podría estar influenciada por un fenómeno natural que rodea a la Tierra: su campo electromagnético.
Los científicos analizan particularmente la llamada Resonancia de Schumann, una serie de ondas electromagnéticas generadas en la atmósfera por la actividad de los rayos entre la superficie terrestre y la ionosfera. Estas señales forman una especie de “fondo eléctrico” constante del planeta.
Algunos estudios plantean que estas frecuencias podrían interactuar con la actividad cerebral durante el sueño, lo que abriría nuevas líneas de investigación sobre cómo el entorno natural del planeta puede influir en el descanso humano.
Aunque la hipótesis aún se encuentra en estudio, los investigadores consideran que podría ayudar a comprender mejor los procesos que regulan el sueño.
