La presidenta Claudia Sheinbaum anunció importantes cambios en la Clave Única de Registro de Población (CURP), un código alfanumérico que actualmente identifica a todos los residentes de México. A partir de 2025, la CURP será modificada para incluir una fotografía, huellas dactilares y otros datos personales, convirtiéndola en una identificación oficial, comparable a la credencial para votar, el pasaporte mexicano o la cédula profesional.
El Senado de la República discutió esta reforma en septiembre de 2023, proponiendo que el nuevo documento incluya nombre, apellidos, fecha y lugar de nacimiento, CURP, firma, huellas dactilares y fotografía del titular. La nueva CURP tendrá una vigencia de 15 años, con la necesidad de renovación después de ese tiempo o en caso de deterioro o cambios en los rasgos físicos.
Este cambio tiene como objetivo mejorar la seguridad en la identificación de las personas y facilitar trámites oficiales. Además, se enmarca dentro de una estrategia para enfrentar la crisis de desapariciones en México, ya que permitirá una identificación más rápida y precisa, contribuyendo a las investigaciones sobre personas desaparecidas.
La nueva CURP será obligatoria para todos los ciudadanos y residentes extranjeros legales en México. La fiscal general de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, informó que la Plataforma Única de Identidad, que centralizará y digitalizará la información personal, comenzará a operar dentro de los 90 días posteriores a la reforma. Sin embargo, aún no se ha definido una fecha exacta para su implementación, ya que depende del avance de la reforma en el Congreso.
