La mujer captada por una kiss cam durante un concierto de Coldplay rompió el silencio cinco meses después del episodio que la convirtió en tendencia mundial. Se trata de Kristin Cabot, quien apareció en julio pasado junto a su entonces jefe, Andy Byron, durante un espectáculo de la banda británica.
El momento se volvió viral cuando ambos intentaron ocultarse al ser enfocados por la cámara, lo que llevó al vocalista Chris Martin a bromear desde el escenario: “O están teniendo una aventura o son muy tímidos”. El video acumuló más de 100 millones de reproducciones en TikTok en cuestión de días y desató una ola de burlas, parodias y comentarios a nivel internacional.
En ese momento, Byron se desempeñaba como director ejecutivo de la empresa tecnológica Astronomer, mientras que Cabot ocupaba el cargo de directora de Recursos Humanos. Ambos presentaron su renuncia pocos días después de que el episodio se hiciera público.
En entrevista con The New York Times, Cabot reconoció que cometió un error. “Tomé una mala decisión, bebí un par de High Noons y actué de manera inapropiada con mi jefe. Asumí la responsabilidad y renuncié a mi carrera por ello. Ese es el precio que elegí pagar”, declaró.
La exdirectiva relató que, tras la viralización del video, fue objeto de insultos, ataques personales y juicios sobre su apariencia física. Aseguró que durante semanas recibió entre 500 y 600 llamadas diarias, además de amenazas de muerte, y que aún hoy es reconocida e increpada en espacios públicos.
De acuerdo con el medio estadounidense, tanto Cabot como Byron atravesaban procesos de separación matrimonial al momento del incidente. Cabot aclaró que no mantenía una relación sentimental con su jefe y que el concierto fue la primera y única ocasión en la que hubo un beso entre ambos.
Más allá de buscar el perdón del público, Cabot afirmó que su principal interés es el bienestar de sus hijos. “Quiero que sepan que se pueden cometer errores, pero que nadie merece ser amenazado de muerte por ello”, expresó.
Actualmente, Kristin Cabot se encuentra divorciada, fuera de la empresa y con contacto mínimo con Andy Byron, mientras intenta reconstruir su vida tras uno de los episodios de exposición mediática más intensos del año.
