La decisión de agregar el nombre del presidente Donald Trump al Centro Kennedy ha provocado una nueva serie de cancelaciones por parte de artistas que tenían presentaciones programadas en el emblemático recinto cultural de Washington.
El más reciente caso es el del grupo de jazz The Cookers, que anunció su retiro del concierto previsto para la víspera de Año Nuevo. La cancelación llevó a la presidencia del Centro Kennedy a señalar que algunos artistas no están dispuestos a concebir la música como un puente capaz de superar las divisiones políticas.
Esta nueva ola de cancelaciones se suma a las críticas que surgieron desde inicios del año dentro de la comunidad artística, luego de que Trump destituyera a la junta directiva del Centro Kennedy y se nombrara a sí mismo como presidente de la institución. En ese contexto, la actriz Issa Rae y los productores del musical Hamilton cancelaron sus compromisos, mientras que los músicos Ben Folds y Renée Fleming renunciaron a sus cargos como asesores.
En un comunicado publicado en su sitio web, The Cookers —agrupación cuyos integrantes han tocado juntos durante casi dos décadas— informó que no participará en el evento A Jazz New Year’s Eve. Aunque reconocieron la molestia de quienes ya habían adquirido boletos, señalaron que la decisión se tomó rápidamente y subrayaron su deseo de presentarse únicamente en espacios donde “la música y todas las personas puedan ser plenamente celebradas”.
Si bien el grupo evitó mencionar de forma directa el cambio de nombre del recinto o al gobierno de Trump, uno de sus integrantes, el saxofonista Billy Harper, sí se pronunció abiertamente. En una publicación en la red social Facebook, afirmó que no consideraría actuar en un lugar cuyo nombre y junta directiva —designada por Trump, según la Casa Blanca— representan, a su juicio, el racismo y la destrucción deliberada de la música y la cultura afroestadounidense.
Por su parte, Richard Grenell, aliado de Trump y actual director del Centro Kennedy tras la destitución de la administración anterior, señaló en la red social X que los artistas que han cancelado fueron contratados por la dirección previa, a la que calificó de izquierdista. En declaraciones a The Associated Press, Grenell sostuvo que las cancelaciones de último momento demuestran una falta de disposición para actuar ante públicos con posturas políticas distintas, y aseguró que el recinto ha recibido múltiples solicitudes de artistas “dispuestos a presentarse para todos”.
Hasta el momento, funcionarios del Centro Kennedy no han confirmado si se emprenderán acciones legales contra The Cookers. Grenell ya había advertido esta posibilidad tras la cancelación del músico Chuck Redd, a quien acusó de realizar una “maniobra política” y amenazó con exigir un millón de dólares en daños.
No obstante, no todos los artistas han optado por cancelar. El músico de bluegrass Randy Barrett, quien mantiene su presentación programada para el próximo mes, expresó su preocupación por la politización del recinto, pero aseguró que el país necesita “más música y arte, no menos”, como una vía para la unidad.
El Centro Kennedy fue nombrado en honor al presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963, y en 1964 el Congreso aprobó una ley para convertirlo en un monumento viviente. Expertos han señalado que cualquier modificación oficial del nombre requeriría la aprobación del Congreso, ya que la legislación vigente prohíbe dedicar el recinto a otra persona o colocar un nombre distinto en su fachada.
