La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que ningún partido político, y mucho menos Morena, puede convertirse en un “paraguas para delinquir o para la corrupción”, al referirse a la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, emanado de ese instituto político.
Durante su conferencia, la mandataria subrayó que la aprehensión fue resultado de un trabajo coordinado entre el gobierno federal y la Fiscalía General de la República (FGR), derivado de denuncias presentadas por empresarios y ciudadanos afectados por presuntas prácticas ilícitas del edil.
Sheinbaum reveló que incluso ella misma recibió quejas directas de empresarios, las cuales se sumaron a las denuncias ya existentes ante la FGR y dieron pie a la investigación que culminó en las detenciones.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, explicó que la captura del alcalde y de otros tres funcionarios municipales fue producto de un amplio trabajo de inteligencia, en el que participaron la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y el Centro Nacional de Inteligencia.
En otro tema, la presidenta rechazó un artículo publicado por The New York Times, al que calificó como “ficcional”, en el que se plantea una supuesta colusión entre políticos mexicanos y el crimen organizado. Sheinbaum señaló que el texto carece de pruebas y afirmó que los resultados en materia de seguridad, como la reducción del 40% en homicidios, desmienten cualquier señalamiento de complicidad.
Añadió que dicho medio estadounidense ha sostenido una narrativa sin sustento desde la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Respecto a cómo una persona presuntamente vinculada al crimen organizado logró ser postulado por Morena, Sheinbaum explicó que, durante el proceso interno de selección, el partido consultó a la FGR y a fiscalías estatales sobre posibles antecedentes penales de los aspirantes, y en el caso del alcalde de Tequila no existían denuncias registradas en ese momento.
“Lo grave sería que, una vez conocidas las denuncias y con pruebas, no se actuara”, enfatizó la presidenta, al reiterar que su gobierno mantiene una política de cero impunidad, independientemente de afiliaciones partidistas.
