Durante décadas se creyó que un agujero negro supermasivo conocido como Sagitario A* se encontraba en el centro de nuestra galaxia y era responsable de la fuerte gravedad que mantiene a las estrellas orbitando a su alrededor. Esta idea, apoyada por teorías clásicas de astrofísica, ha sido una piedra angular del entendimiento de la Vía Láctea.
Sin embargo, un nuevo estudio de investigadores vinculados a la Universidad de Oxford plantea una hipótesis diferente: es posible que en el centro de la galaxia no exista un agujero negro convencional, sino más bien una acumulación extremadamente densa de materia oscura compuesta por partículas llamadas fermiones ligeros. Según esta teoría, esa concentración masiva de materia actuaría gravitacionalmente de manera similar a un agujero negro, pero sin ser uno.
Los hallazgos se apoyan en datos recolectados por la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), que muestran un descenso en la velocidad de rotación en los bordes de la galaxia. Esto abre la posibilidad de interpretar el núcleo galáctico y el halo de materia oscura como una única estructura continua, en lugar de dos regiones separadas.
Si esta teoría se confirma, podría cambiar profundamente el modelo actual de la física galáctica e implicar que algunas décadas de investigación se basaron en una premisa incorrecta. Aún se requieren más estudios para verificar estas hipótesis, pero la propuesta ya ha generado gran interés en la comunidad científica.
