El Senado de la República discutirá y votará este miércoles una reforma constitucional que busca poner fin a las llamadas “pensiones doradas” que reciben algunos exfuncionarios del sector público.
La iniciativa, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, propone modificar el artículo 127 de la Constitución para establecer un límite a las jubilaciones de altos mandos de organismos públicos y empresas del Estado.
De aprobarse, las pensiones de exdirectivos de entidades como Pemex, la Comisión Federal de Electricidad o la banca de desarrollo no podrán superar el 50% del salario de la persona titular del Poder Ejecutivo.
El dictamen ya fue aprobado por unanimidad en comisiones del Senado y ahora será sometido a votación en el pleno.
