Petróleos Mexicanos (Pemex) admitió que el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México fue provocado por una fuga en uno de sus ductos.
De acuerdo con información oficial, el incidente se registró en infraestructura vinculada al complejo Cantarell, donde se detectó una falla que derivó en la dispersión del crudo en aguas del litoral mexicano.
El derrame ha generado afectaciones en zonas costeras y motivó investigaciones por posibles daños ambientales.
