La actriz Sydney Sweeney grabó una escena para la secuela de El diablo viste a la moda 2, pero finalmente fue eliminada del corte final.
Su participación consistía en un cameo de aproximadamente tres minutos al inicio de la película, donde se interpretaba a sí misma como una celebridad dentro del mundo de la moda.
Sin embargo, el material fue descartado por no encajar con la estructura narrativa del filme, pese a que el equipo reconoció su trabajo.
